Tu equipo sabe hacerlo.Lo que no tiene es tiempo.
Un proyecto no sustituye al trabajo de cada día: se suma a él. Y quien debería dirigirlo es justo quien no puede soltar la operación.
Numbia se incorpora a tu equipo mientras dura el proyecto y se retira cuando la operación recupera su ritmo.
Terminales de fabricante, campas de puerto y de interior, flotas de rent a car, centros de distribución y operadores logísticos. Si mueves vehículo terminado, esto va contigo.
Ninguna estaba en el plan.
Todas caen en tu mesa.
Las cinco llegan con la operación en marcha y siempre sobre el mismo equipo, que ya iba lleno. Cuando el proyecto lo lleva quien ya opera, se resienten los dos.
Te has quedado sin sitio
Desbordamiento constante, superficie externa de urgencia, estaciones saturadas y movimientos que se duplican porque no hay dónde colocar. En puerto llega con el barco; en rent a car, cada temporada.
Cada unidad que se toca de más se paga todos los días, y no aparece en ninguna factura.
Tienes un pliego encima
Anexos, KPI y tiempos, con un contrato de varios años en juego y el mismo equipo que ya iba lleno antes de que llegara.
El número que pongas ahí te acompaña cuatro años.
Te ha caído una campaña de reprocesado
Miles de unidades ya almacenadas que hay que intervenir, verificar y liberar, contra un plazo que no has puesto tú.
O se diseña antes de empezar, o se paga durante.
El sistema no cuadra con la realidad
El vehículo no está donde dice la pantalla, los datos se capturan dos veces y la integración con tu cliente se sostiene con exportaciones manuales.
Y el día que tu cliente audite, la diferencia la explicas tú.
Te entra un modelo nuevo
Flujos nuevos, volúmenes que suben por tramos y controles que cambian a la vez, con la fecha puesta por tu cliente. Y quien lo saca adelante es el mismo equipo que sostiene la producción de ayer.
La fecha no se mueve. Se mueve todo lo demás.
¿Cuál de las cinco es la tuya?
Siete preguntas, sin pedirte ningún dato y sin que el resultado salga de tu navegador. Contéstalas como si nadie te escuchara.
Ocho encargos concretos
Estudio de layout y capacidad
Sobre el plano. Cuántas unidades caben, por dónde circulan y dónde van las estaciones. Te llevas un plano y una cifra que puedes meter en una oferta.
Refuerzo para tu pliego
Definimos contigo cómo se va a operar, actividad por actividad y tramo por tramo. De ahí salen los tiempos, los recursos y el coste unitario que llevas a tu matriz de tarifas.
Campaña de reprocesado
Sobre el stock que ya está en campa. Miles de unidades que hay que intervenir, verificar y liberar sin parar la salida de cada día. Diseñamos el flujo, las estaciones y la dotación antes de empezar, y lo dirigimos mientras dura.
Continuidad de sistemas y datos
Somos el interlocutor técnico entre tu operación, el departamento de sistemas de tu cliente y quien te desarrolla el software. Definimos qué tiene que pasar, dirigimos a quien lo ejecuta y vigilamos que siga funcionando. No desarrollamos software a medida.
Soporte en fases de lanzamiento
Un modelo nuevo cambia flujos, volúmenes y controles a la vez, con la fecha puesta por tu cliente. Definimos los procesos y los puntos de control, y hacemos de interlocutor único mientras dura la rampa.
Diagnóstico completo de terminal
Sobre la operación en marcha. ¿Cuántas veces mueves un coche antes de que salga de tu terminal? Si la respuesta es «depende», ahí está tu coste. Te llevas el mapa de fricción y el orden en que conviene resolverla.
Dirección de proyecto, o de la operación
Dirigimos nosotros y ejecuta el proveedor que corresponda: tú tratas con uno, no con cinco. Y si lo que falta es la silla, ocupamos la dirección de operaciones en funciones, por meses y sin ampliar plantilla.
Proyectos con financiación pública
Si tienes un reto en la terminal y no sabes si hay una convocatoria que lo cubra, ese es el punto de partida. Definimos el proyecto con criterio operativo, buscamos dónde encaja y lo dirigimos hasta que está funcionando.
Cobras por mover el vehículo.
No por moverlo tres veces.
La tarifa es la que es. De todo lo que ocurre en un turno, solo una parte añade valor al vehículo: el resto son movimientos de más, esperas y recorridos en vacío. Ese resto es el que se come el margen.
Y no sale en un cuadro de mando: sale en la campa, cronómetro en mano. Medir el tiempo de ciclo real de cada actividad y el recorrido de cada vehículo es lo que te dice dónde tienes el cuello de botella, cuánta gente necesitas de verdad y qué zona conviene mover.
Reservar 30 minutosDoce años en la misma terminal, de 2012 a 2024, en la planta de Ford en Valencia. Primero sus sistemas, después las operaciones y al final la dirección general.
Hasta 400.000 vehículos al año y más de 300 personas en los picos. Eso no se dirige desde un despacho.
He presentado ofertas a fabricantes en cinco países. Sé qué preguntan, qué miden y qué te descalifica antes de llegar al precio.
Numbia nace de ahí. No de una idea sobre la industria, sino de haber estado dentro de una.
Doce años dirigiendo proyectos con la operación en marcha
Cinco categorías que reflejan nuestra capacidad de actuación y nuestra flexibilidad dentro de una terminal.
Capacidad y superficie
Ganar plazas sin comprar terreno, abrir campa externa de apoyo, rezonificar lo que ya existe y cubrir superficie. Casi siempre con la operación saliendo cada día.
Sistemas e integración
El intercambio de información con tu cliente y con el transporte: estados, altas, bajas y confirmaciones. Cuando eso falla, la operación sigue pero tu cliente deja de verla.
Calidad y valor añadido
Líneas de inspección de entrega, montaje de piezas sueltas, estaciones de proceso y cambios de procedimiento acordados con el cliente.
Proyectos de innovación
Descarbonización de la operación —fotovoltaica sobre superficie propia, transporte eléctrico en planta, segunda vida de baterías y puntos de recarga— y los proyectos de I+D que salen de ahí, con su financiación pública cuando encaja.
Trazabilidad e identificación
Saber dónde está cada vehículo sin mandar a nadie a comprobarlo, con sistemas de respaldo para cuando el principal falla. De aquí salió WPARK: un sistema completo de campa, de la entrada a la expedición, con su aplicación para las terminales de mano de los operarios. Lo pusimos en producción con vehículos de verdad y turnos de verdad.
Nació porque no encontramos ninguna herramienta diseñada por alguien que hubiera pisado una terminal.
Todos los sistemas de campa saben dónde está un vehículo. El problema es que lo saben cuando alguien se lo teclea, y para entonces el vehículo lleva media hora en otro sitio.
La idea viene de la campa, no de una pizarra: la ubicación se valida en el momento en que el vehículo se deja. Es lo único que consigue que la pantalla y la terminal digan lo mismo a las siete de la tarde.
Sabemos qué se le puede exigir a una herramienta de campa porque hemos tenido que construir una.
- Registro de entrada
- Recepción y validación
- Inspección de daños
- Ubicación en campa
- Reproceso
- Gestión de salida
- Expedición
Lo que nos preguntan siempre
¿Cuánto cuesta?
Depende de los días que pida tu operación, y eso no se sabe sin verla. La primera llamada no se cobra y el presupuesto se cierra antes de empezar.
¿Podéis entrar en nuestra instalación?
Sí, y sin que perdáis tres semanas dándonos de alta. Tenemos servicio de prevención ajeno, seguro de responsabilidad civil y la coordinación de actividades resuelta. Dinos tu plataforma de CAE y lo subimos antes de la primera visita.
¿Tengo que parar la operación?
No, y además es la única forma de ver lo que pasa de verdad. Un turno parado no enseña nada.
¿Cuánto tardáis?
Un layout, días. Un diagnóstico completo, semanas según el tamaño. Un refuerzo de pliego dura lo que dure el pliego.
¿Y si no podéis ayudarme?
Te lo decimos en la primera llamada y no te cobramos nada. Preferimos eso a venderte un diagnóstico que confirme lo que ya sabes.
Treinta minutos y sabrás si esto te sirve. Y si no te sirve, también te lo decimos.
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